Lúdica Política Café político ¿Qué tanto duele una X?: Borrando la memoria en Honduras 24.08.2026 Carlos Alberto Alvarado Hernandez Placas, murales, bustos y hospitales. ¿Qué tienen en común con una X? Cinco casos borrados en Honduras. Imagen: Creator: FES América Central Varias polémicas masivas han circulado en las redes sociales en Honduras. En una de ellas, el protagonista es José Argueta, ministro de Comunicaciones y Estrategia del Gobierno, quien durante la visita a la construcción de un hospital público inconcluso —obra de la administración de la expresidenta Xiomara Castro—, lanzó una pregunta irónica: ¿Cuál es la función que tiene una “X” en la entrada del Hospital de Salamá?. Días después, en el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales, en San Pedro Sula fueron removidas las estructuras con forma X de la fachada principal. ¿Esto es un simple mantenimiento estético?, ¿qué significa retirar las X? Los hechos revelan algo más profundo, un patrón sistemático de eliminación de los símbolos del gobierno de Xiomara Castro (2022 - 2025). Aquí presento cinco casos que lo muestran. Caso 1: Las “X” que estorbaban y la posibilidad de recuperar lo público En Honduras, el Estado tiene una importante participación en la salud, por lo cual posee una red de 28 hospitales públicos, siendo el más reciente el Hospital María de Especialidades Pediátricas (Tegucigalpa), construido en 2004. El Gobierno anterior reconoció las deficiencias en la atención médica a nivel nacional y, por ello, se propuso revitalizar la salud pública mediante la construcción de otros ocho hospitales públicos en distintas regiones del país. Sin embargo, el periodo gubernamental resultó insuficiente para concretar su entrega, por lo que la gestión quedó a cargo de la gestión actual de Asfura. Graderías en la construcción del Hospital de Salamá, en donde se observan estructuras metálicas colocadas en forma de “X”. Imagen: Creator: Carlos E. Zúniga Pasillo central de la fachada en la construcción del Hospital de Salamá, en donde se observan estructuras metálicas colocadas en forma de “X”. Imagen: Creator: Carlos E. Zúniga En las imágenes publicadas se aprecia el pasillo y parte de una pared donde unas vigas metálicas se cruzan formando una X en la construcción detenida del Hospital de Salamá. Según el Ministro de Comunicaciones, estas son meramente estéticas. Sin embargo, el Presidente de la República mencionó que no existe capacidad para sostener ni dar mantenimiento a las obras, y que la construcción se encuentra paralizada debido a la investigación de dos entes contralores. En definitiva, los nuevos hospitales se encuentran en el limbo: abandonados y sin fecha para ser concluidos. El otro caso destacado es el del Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales en San Pedro Sula. Como se observa en la imagen publicada por un medio multiplataforma, los cambios en la fachada han eliminado las X. La remodelación de las terminales aéreas fue uno de los proyectos del plan de modernización aeroportuaria, Este, en particular, recibió una inyección de recursos por un monto de entre 48 y 50 millones de dólares. Sin embargo, la segunda etapa de remodelación aún no está concluida. Fachada del Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales en San Pedro Sula, en donde se observa una comparación entre una foto previa en la que las estructuras metálicas se cruzaban en forma de “X”, y una foto posterior donde uno de los postes fue removido, por lo tanto ya no se forma la “X”. Imagen: Creator: Diario de Honduras HN Es importante mencionar que se llevaron a cabo tres remodelaciones de aeropuertos:Aeropuerto Internacional Golosón, La Ceiba, en el litoral atlántico. Tuvo un enfoque de reordenamiento interno y comodidad al usuario con un monto de aproximadamente 4 millones de dólares. Esta remodelación está totalmente concluida.Aeropuerto Internacional Juan Manuel Gálvez en uno de los destinos turísticos más importantes, la isla de Roatán, que recibió una partida económica de inversión de 19 millones de dólaresEn el caso del Aeropuerto Internacional de Palmerola, en Comayagua, la inversión del Estado fue de 125 millones de dólares, sumado a una contraparte menor del concesionario y las obras fueron totalmente terminadas. Es importante mencionar que el látigo para los aeropuertos nacionales era la falta de modernización e inversión, junto al deterioro acumulado de la infraestructura, instalaciones y equipo, lo que alimentaba la clásica justificación para aplicar la lógica de la privatización. Las acciones y la inversión son dos hechos relevantes que evidencian la posibilidad real de un Estado eficiente y eficaz para mejorar la infraestructura tanto sanitaria como de transporte. Esto desmiente el mito del Estado incapaz y que solo la empresa privada puede hacer las cosas bien. Por esta razón, la “X” de Xiomara Castro y del Gobierno del socialismo democrático, molesta tanto. Caso 2, ¿A quién recordar y a quién olvidar? Ocultar las víctimas del golpe En junio de 2026 la Secretaría de Cultura inauguró el Centro Cultural Guillermo Anderson. Él fue testigo del golpe de Estado de 2009; sin embargo, guardó distancia ante la ascendente polarización política de la época. Nombrar este centro es un homenaje póstumo para darle legitimidad y recuperar la figura del cantautor hondureño más reconocido a nivel nacional e internacional. Se observa la placa de re-inauguración del Centro Cultural Guillermo Anderson. Imagen: Creator: Jack Uriarte En la imagen se muestra la re-instalación de la placa removida del Centro Integral Isis Obed Murillo. Imagen: Creator: ITVnoticias La paradoja radica en que el mismo edificio fue construido e inaugurado por la expresidenta Xiomara Castro en enero de 2025. Fue nombrado Centro Integral Isis Obed Murillo en memoria de un joven de 19 años asesinado el 5 de julio presuntamente por las Fuerzas Armadas durante las protestas contra la ruptura del orden democrático de 2009. Su homenaje responde a un acto de memoria histórica y a la no repetición de actos atroces contra el Estado de Derecho. La remoción de la placa conmemorativa y el montaje de una nueva provocó que los vecinos la reinstalaran, como se aprecia en la imagen. Existe un tremendo conflicto simbólico. En apariencia se pretende enfrentar a Guillermo Anderson con Isis Murillo. Pero, de fondo, es la instrumentalización ideológica de un artista nacional, frente a la memoria histórica y la no repetición de la violación de los derechos humanos, olvidando que estas no son banderas de partidos políticos, sino propias de la democracia. Caso 3: Borrar la memoria incómoda. La defensa de los bienes comunes En 2022, en el Centro Cívico Gubernamental donde se encuentran la mayoría de las oficinas del Estado, el gobierno de Castro instaló un busto de Berta Cáceres, ganadora del premio Medioambiental Goldman en 2015 La líder indígena junto al Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, se enfrentó al capital privado liderado por la familia Atala dueña del Banco Ficohsa. Su lucha fue en defensa de los bienes comunes, especialmente el Río Gualcarque. Sin embargo, fue vilmente asesinada en su casa de habitación por un escuadrón de sicarios exmilitares. Los principales sospechosos, según se conoció en el juicio, están vinculados a este banco privado. Su figura ecologista e indígena había trascendido las fronteras nacionales y su muerte llevó a que muchas voces alrededor del mundo exigieran justicia. Se observa el busto de la líder indígena Berta Cáceres en el Centro Cívico Gubernamental. Imagen: Creator: Contra Corriente Billete de 200 lempiras con el rostro de Berta Cáceres Imagen: Creator: Periódico Poder Popular Las imágenes muestran el billete de 200 lempiras, introducido en enero 2026 con el rostro de Cáceres, en el segundo billete de mayor valor monetario de Honduras. Berta es la segunda figura indígena y primera ecologista y defensora de derechos humanos plasmada en la moneda nacional, mediante el Decreto No. 62-2022, vigente sin límite de tiempo. Aunque el anuncio generó resistencia en las redes sociales en marzo de 2026 el Banco Central de Honduras dejó de emitir este billete bajo la justificación de que era una edición conmemorativa, lo que ha generado que diversos negocios hayan dejado de aceptarlo. Caso 4: Pintar de blanco la historia de expropiación salvaje En las paredes exteriores de la Secretaría de Finanzas en septiembre de 2025 se pintaron varios murales que hacían una cronología de hechos económicos titulado: “La Historia de las Concesiones en Honduras”. Su apuesta fue visibilizar la apropiación de los recursos naturales por compañías extranjeras y la violación a la ley hondureña, así como a la lucha por los derechos laborales de 1954 conectando con la defensa de los bienes comunes y la justicia tributaria. En las imágenes siguientes se observa parte del mural. Fragmento del mural que hace alusión al cultivo y exportación del banano por obreros agrícolas y a la riqueza de los recursos naturales. Imagen: Creator: Diario El Tiempo El fragmento del mural muestra a un hombre rompiendo documentos legales. Atrás es traspasado por una hilo verde Imagen: Creator: Diario El Tiempo En el fragmento de mural se observa una manifestación verde con una pancarta “viva el trabajador, la huelga y la patria”. Imagen: Creator: Diario El Tiempo Tres días después del cambio de gobierno, la pintura blanca cubrió los murales dejando atónitos a artistas y ciudadanía en general, en el mural también se encontraba la figura de Berta Cáceres. En el caso de Honduras, el color blanco ha sido la elección para las manifestaciones a favor del golpe de Estado en 2009, marchas pro-vida y religiosas en contra del aborto, la educación sexual y de género. El destino de los murales ha sido ser cubiertos por la blancura, para que el tiempo se encargue de olvidar los hechos históricos incómodos. Antes y después. A la izquierda, tres murales verticales coloridos con manifestaciones populares. A la derecha, las paredes cubiertas con pintura blanca. Imagen: Creator: Diario El Tiempo Caso 5: La bandera como campo de batalla nacional La bandera nacional es un símbolo patrio en cada país. El Decreto Legislativo n.º 29 de 1949 oficializó un estándar en las formas estéticas del símbolo y establece que el color de las franjas y estrellas es azul turquesa. Este decreto da continuidad al Decreto Número 7 de 1866 que en su artículo 1 hace alusión a la bandera de la antigua Federación Centroamericana azul turquesa. Sin embargo, la costumbre que impuso la dictadura de Carías Andino desde la década de los treinta del siglo pasado fue el color azul profundo coincidente con la bandera de su partido político, a pesar de que el mismísimo Himno Nacional Oficializado desde 1915, recita: “cinco estrellas de pálido azul” y del pronunciamiento de la máxima casa de estudios superiores sobre esta controversia histórica, a favor del azul turquesa. Con el ascenso del Gobierno de Castro en 2022 este conflicto histórico pretendió ser rectificado, por lo que se promovió el uso de la bandera conforme a la ley. En la imagen siguiente se observa la controversia. En la imagen se presentan las dos banderas, cada una con matices de color en conflicto: azul turquesa a la izquierda y azul profundo a la derecha. Imagen: Creator: Honduras Noticias HN Tan solo 11 días después de iniciado el gobierno de Asfura en el Monumento a la Paz del Cerro Juana Laínez, en el centro de la ciudad capital Tegucigalpa, volvió a ondear la bandera de color azul profundo, anunciando la restauración del orden anterior y el regreso al Gobierno, por esa razón no importa realizar reformas legales, ya que con el argumento de la simple tradición basta. Conclusión ¿Qué tienen en común: murales, fachadas, placas, bustos y el color de la bandera que la gestión actual los esté borrando o cambiando? Es difícil leer el corazón del extraño, sin embargo, son las acciones, su praxis misma, la que sin palabras muestra sus parecidos con el silenciamiento que los nazis ejecutaron, o la censura y represión de las dictaduras en toda América Latina, pero más aún, a la época en Honduras, donde los militares entraron a la fuerza a la Escuela Superior del Profesorado y a la Universidad Nacional Autónoma a quemar expresamente libros. Parece que la diferencia en el tiempo asoma sus semejanzas. El hecho de borrar la valoración social de la defensa que los bienes comunes, y la honra de la memoria de la lucha ecológica e indígena, es un acto que apuesta a la continuidad de la historia despiadada de apropiación salvaje realizada por la élite económica, que a nombre del desarrollo, con políticas que despojan y dejan a su paso la muerte del bosque, de la tierra y de los ríos, con balas que gotean sangre y que han convertido a la República de Honduras en uno de los países más peligroso del mundo para el activismo ambiental. Tapar los murales en calle es tratar de poner fin al recuerdo del secuestro de nuestra patria, que para ellos, son cuentos que no deben ser conocidos por el pueblo, o que simplemente si pueden ser parte de libros para círculos minúsculos de intelectuales inofensivos, pero jamás para generar preguntas incómodas en niños, jóvenes y adultos, que podrían haber pasado por allí. ¿Para qué hacer rectificaciones en la historia? Si toda la vida las cosas siempre han sido de la misma forma y no deberían cambiar. Esa es la línea política. Claro, su realidad abusiva y mezquina debe continuar. Pero el pecado capital de todos estos casos, es llamar a la toma de conciencia de un sujeto político capaz de transformar su realidad. Ser dueño de su presente y decidir su futuro como pueblo con memoria. Por eso las “X” en la infraestructura tienen más significado, porque representan que el mito del incapaz Estado es justamente eso, una historia fantástica que nos han repetido por décadas, pero que no es real. Entonces, ¿el Estado puede ser útil al pueblo? Sí, es posible un Estado eficiente, recuperando y fortaleciendo lo público al servicio de las amplias mayorías. Los aeropuertos terminados y edificios de los hospitales en construcción o abandonados, son muestra de la existencia y a la vez de la falta de voluntad política, siendo así ¿Quiénes son los hipócritas?, ¡por sus hechos los conoceréis!. La praxis política en tan solo siete meses, da señales que no son nada agradables para una democracia que tropieza intencionalmente. Lo que están cambiando, son más que solo murales, colores y placas: están tratando de borrar la idea de que otra Honduras es posible, intentan eliminar la evidencia de que existe otro modo de hacer las cosas. Pero la reinstalación de las placas por los vecinos, las denuncias constantes, el inconformismo creciente, son muestra de que la esperanza de cambio no ha caducado y de que la historia no ha llegado a su fin. Nota: Las imágenes que acompañan este artículo han sido extraídas de perfiles públicos de redes sociales y medios de comunicación con fines informativos y de crítica política, en el marco del derecho a la libertad de expresión. Si alguna persona considera que su imagen fue utilizada inadecuadamente, puede solicitar su retiro a carlosalvarado0784(at)gmail.com Imagen: Creator: FES América Central Carlos Alberto Alvarado Hernandez. República de Honduras. Agentes de Cambio 2015. Ciudadano del mundo, catedrático, Universidad Nacional de Agricultura. Especialista en políticas públicas, desarrollo rural e investigación educativa. carlosalvarado0784(at)gmail.com