En América Central, el poder político y económico se concentra en una pequeña élite mayoritariamente blanca y patriarcal, de origen colonial. Esta estructura excluye sistemáticamente a mujeres, personas jóvenes, indígenas y afrodescendientes de los espacios de decisión. El mantenimiento de esta hegemonía descansa, en gran medida, en el arraigo de imaginarios conservadores y roles de género tradicionales que profundizan la desigualdad.
Para transformar esa realidad, el trabajo de la Fundación Friedrich Ebert (FES) se rige por los valores fundamentales de la democracia social: libertad, justicia y solidaridad. La FES busca fortalecer el protagonismo de los grupos históricamente excluidos, además de impulsar y consolidar alianzas que les permitan superar las desigualdades estructurales.
Para lograrlo, la FES considera relevante respaldar a los actores políticos clave, como partidos progresistas, instituciones gubernamentales, asociaciones juveniles, sindicatos, grupos feministas y organizaciones civiles que fomenten procesos más participativos y representativos a través del desarrollo de actividades basadas en la generación de espacios de diálogo y debate político, capacitación, colaboración internacional, análisis y asesoría política.
La FES considera que la interconexión y el intercambio de conocimientos entre la política, la sociedad y la academia —junto con la creación de alianzas estratégicas— potencian el desarrollo y el impacto de políticas justas.